07 de Julio 2019

¿Cómo fue el proceso de casting?

Cuando un sueño y una oportunidad se cruzan dentro de una pequeña isla llena de gente única, la respuesta puede ser masiva y contundente. Por eso no sorprende la participación positiva que recibieron los castings de la primera temporada de Dominicana’s Got Talent, en diferentes etapas. 

Y eso último, no es de extrañarse por varias razones. La primera es que, la franquicia llega al país en un momento que sigue siendo relativamente nuevo para este tipo de competencias; y la segunda, porque mientras otros programas solo se enfocan en un talento específico, este programa es totalmente inclusivo. 

Es decir que no importa qué el concursante hace, si es impresionante e interesante puede participar; no hay un límite de edad establecido ni tampoco se restringen las presentaciones. Esto último hace énfasis en el dato de que puede competir una sola persona, como un grupo de amigos, la mascota de la casa o toda una familia. 

Con todo lo anterior leído, no cabe duda que el programa se mantendrá totalmente entretenido de una semana a otra, porque realmente nunca se sabrá qué es lo siguiente que pasará. 

LA PRIMERA PRUEBA FUE POR WEB

Siendo la primera vez de Dominicana’s Got Talent, que ya de por sí es una plataforma muy abierta; el equipo de producción quería conocer qué tan diversos pueden ser los dominicanos en sus habilidades. Para lograrlo, como un primer coqueteo se hizo un pequeño tanteo mediante la web dominicanatienetalento.com, donde los aspirantes podían subir un video demostrando sus aptitudes. 

Con esta dinámica, ya los postulantes estaban llenando su ficha de inscripción para aplicar a una plaza entre los Gran Open Casting. ¿El resultado? Más de 6 mil interesados, que querían pasar del sueño a la acción.

LUEGO LLEGARON LOS MINICASTINGS

Aún los miles de videos recibidos por la web, el departamento de casting pasó a darles a cantantes, ventrículos, poetas y comediantes la oportunidad de mostrar sus destrezas en un escenario real; pues no solo se trata de tener talento, ¡debe estar complementado con el carisma! Así que sin ganadores ni perdedores, y con la simple curiosidad de ver, se abrieron los “Open Mic Casting” (lo que en español no es más que castings de micrófono abierto). Los mismos se realizaron en los principales locales de música, bares, club de comedia y academias de Santo  Domingo. 

 

Para completar y ser equitativos en la búsqueda, también se realizaron estos minicastings para otras habilidades como el teatro, músicos, grupos de baile, magos y otros actos peculiares. De ese modo, quienes no se registraban por la web tenían el chance de hacerlo en estas pequeñas presentaciones que eran frente a cámaras. 

Siendo la primera vez de Dominicana’s Got Talent, que ya de por sí es una plataforma muy abierta; el equipo de producción quería conocer qué tan diversos pueden ser los dominicanos en sus habilidades. Para lograrlo, como un primer coqueteo se hizo un pequeño tanteo mediante la web dominicanatienetalento.com, donde los aspirantes podían subir un video demostrando sus aptitudes. 

Con esta dinámica, ya los postulantes estaban llenando su ficha de inscripción para aplicar a una plaza entre los Gran Open Casting. ¿El resultado? Más de 6 mil interesados, que querían pasar del sueño a la acción.

EL ÚLTIMO CHANCE FUE EN LOS “GRAN OPEN CASTING” 

Gracias a sus videos subidos a la web y a los minicasting, un equipo evaluador preseleccionó a los que llegarían a la recta final de pruebas: los Gran Open Casting. Uno de ellos, se realizó en el Caribbean Cinemas de la Plaza Internacional en Santiago; y otros dos, en el Conservatorio Nacional de Música de Santo Domingo. 

La oportunidad se dividió en dos: los ya registrados, se saltaban ese proceso de inscripción; mientras, que se abrió el último chance para los que aún no habían hecho su registro, que debían hacerlo desde cero. 

Lo sucedido allí, fue casi mágico. Desde las 3:00 de la madrugada ya algunos se situaban frente al Conservatorio. Así, más de 8 mil personas se presentaron. Había de todas las edades, de diferentes clases sociales, sin importar condición física ni preferencias. El sueño removió cualquier diferencia. 

“Un día inolvidable”, “Con el aura que había, la fila me supo a nada”, “Valió la pena el sol”, “Salí con nuevos amigos”, fueron algunos de los comentarios que se podían leer en redes sociales que documentaban la experiencia. Finalmente, de esa última oportunidad, se seleccionaron los actos que van a formar parte de la primera temporada de Dominicana’s Got Talent.

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